16 de junio de 2014

La soberbia de Orzan

Pimpi se sacó fotos con todos y no se cansó de firmar camisetas en el fútbol solidario. Un pibe hasta los botines le dio para que estampe su nombre. Humildad pura el excelentísimo volante de Newell's de Rosario.

Terminó el partido y automáticamente los pibes se metieron a sacarse fotos con el. No lo dejaban ir a cambiarse pero el muchacho sin ningún problema seguía ahí, al lado del Enzo, rodeado de camaras fotográficas y ahora también de grandes y chicos que querían ese recuerdo imborrable hecho perfil o papel con el.
Lo de generoso, Pimpi no solo lo demuestra en la cancha pasandole permanentemente la pelota al compañero con una perfección propia de jugador que transgredió el fútbol amateur sino también afuera del rectángulo de juego, dejando una moraleja a aquellos adolescentes que pretenden pegar el salto que la humildad pegada al talento es la fórmula sublime para alcanzar el éxito.





No hay comentarios:

Publicar un comentario