30 de octubre de 2012

Pueblo chico, infierno...

>> Los contrastes de dos equipos respetados en la zona con la violencia de vándalos y ciertas actitudes de algunos dirigentes. Corzuela y el fin del último fútbol sano de la Liga del Noroeste.
El ultimo clásico corzuelence terminó muy bien adentro de la cancha. Obreros se puso 3-1 y si bien Unión y Fuerza descontó y quiso ir por la heroica, el tiempo no le alcanzó y finalmente fue el Albo el que se alzó con la victoria. Todos en paz y con una madurez muy de fair play; los jugadores y cuerpo técnico del ganador festejaron un triunfo mas que importante y los perdedores, a pesar de la calentura lógica de perder un clásico, reconocieron la derrota.
Lo terrible pasó afuera. Una vez finalizado el partido y a la salida del estadio, un sector de la hinchada de Obreros comenzó a arrojar piedras hacia la parcialidad de Unión y Fuerza y viceversa hasta que tuvo que intervenir la Policía local. Y ahora la batalla era contra los vestidos de azul. Después de otros piedrazos, balas de goma y persecución policial por varias calles del pueblo, fueron 22 los detenidos y 7 los efectivos policiales heridos.
Triste y lamentable crónica que termina de confirmar que el futbol de Corzuela también se enfermó; el futbol corzuelence que fue quizás el último futbol sano que quedaba en la Liga del Noroeste. Dos equipos, uno con mucha historia y el otro que comenzó a escribirla, con un folclore santo y ejemplar hasta hace unos meses dividían el pueblo mostrando una pasión a puro papelitos, cánticos y bombos que contagiaban a sus jugadores, los gladiadores encargados de la otra parte del espectáculo poniendo todo en la cancha para darle una alegría a su gente. Hoy sin embargo, todo cambió en forma brusca y la familia lo piensa dos veces antes de ir a la cancha.
Corzuela está enfermo y los síntomas de esta patología se vienen viendo desde un tiempo a esta parte: declaraciones ridículas o desubicadas de dirigentes y técnicos, amenazas de hinchas a sus propios jugadores, aprietes a los árbitros y trabajadores de la prensa (estos últimos a puro insultos que no se entienden), pases de factura por lo favores hechos, el intendente del pueblo que brinda apoyo pero que a veces se encuentra muy expuesto en la tribuna y esta ultima batalla entre compoblanos que todos los días se cruzan por las calles del pueblo para ir a trabajar; son los desgraciados explosivos de esta bomba de tiempo que en cualquier momento iba a estallar, encendida en algunas oportunidades por arbitrajes malos y ciertas determinaciones que dejan mucho que desear y eso tambien hay que decirlo.
Esta enfermedad es tan deplorable o lastimosa como los enfrentamientos entre barras de Libertad y la Coope o Juventud en cada clásico charatense o la navaja asesina arrojada desde la tribuna a un lineman hace un par de años atras. Un periodista atrapado en una pedrada entre barras en la cancha de Unión de Pinedo o la patada voladora de un jugador breñense a otro juez de linea o las trompadas de un grandote veterano a pibes de no mas de 17 años en Hermoso Campo.
Esta semana se esperaba desde arriba un pedido de tranquilidad por la televisión local para bajar un cambio y bajar la excitación pero nos encontramos con el directivo de un club acusándolo al presidente de la liga de soberbio o amenazando con no prestarle la cancha a los primos el año que viene, como echando mas leña al fuego condicionando a los árbitros en la previa del clásico y buscando permanentemente conflictos donde no los hay.
Hoy ya no se habla del honorable Torneo del Interior que hizo Obreros dejándolo afuera nada mas ni nada menos que al campeón de los campeones y ya dejó de hablarse del fantástico e historico Torneo Federativo de Unión y Fuerza que le valió la invitación desde el Consejo Federal de la AFA al próximo TDI 2013. La basura futbolística también llegó al respetable futbol corzuelence tirando por la borda todo el progreso conseguido hasta acá. Y la pena es grande.

Maximiliano Córdoba
futbolcharatense@hotmail.com

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